Seguro que es una broma pensé intentando mover
las piernas cómo para demostrarle que se había equivocado de persona, pero nada
ocurrió.
- Si necesitas cualquier
cosa avísame, ahora tengo que ir a ver otros pacientes!
A las
dos semanas, pedí que me enviaran a casa porque no aguantaba más el olor del
hospital y la soledad de la habitación en la que ningún libro era capaz de
hacerme compañía. Me acomodé en el sofá al lado de la estufa. En la mesa que
había al alcance de mi mano estaban colocados los veinte libros que había
comprado en Amazon y enviado a casa de mi prima en las dos semanas que pasé en
el hospital. Hojeándolos me di cuenta que la mayoría eran de ciencia ficción,
empecé a leer a María le llamaron del programa
espacial… cuando sonó el teléfono:
- Hola, llamamos de la
Organización Nacional de Bienestar Social, quisiéramos hacerle una
entrevista para saber cómo podríamos mejorar su estado actual.- No necesito ninguna mejora, gracias.
- De acuerdo, me gustaría comentarle sobre un proyecto desarrollado por el Programa Nacional Espacial en el que se ofrece la posibilidad de optar a un puesto de experimentación terapéutica.
- Vale, quiero presentar la solicitud, contesté sabiendo que no iban a dármelo.
Al
siguiente día volvieron a llamarme diciendo que había sido escogida para el
experimento terapéutico. Después de muchas pruebas hechas en muy poco tiempo,
estaba en un cohete volando rumbo a un nuevo planeta recién descubierto que,
según los científicos y astrólogos con los que había hablado, albergaba vida.
Formaba parte del proyecto Rojak, en el
que enviaban personas, que habían pasado por una experiencia traumática
recientemente, a reconocer un nuevo planeta para ilusionarles con un nuevo
objetivo de vida (oficialmente). Extraoficialmente, teniendo en cuenta que era
una expedición de ensayo, era más conveniente para todo el mundo (en el caso de
que algo pasara) que una persona discapacitada o desequilibrada mentalmente
muriera en vez de una persona activa económicamente hablando. Pero todo eso a
mí me daba igual porque en el espacio podía volar, iba a todos lados
simplemente agitando mis brazos. Era increíble. Estaba muy feliz. No paraba de
pensar en qué encontraríamos en el nuevo planeta ¿algún tipo de extraterrestre?
Luego se me olvidaba gracias a la emoción de volver a moverme sin la necesidad
de que alguien me toque o teniendo que usar la silla de ruedas… volvía a ser
libre.
Mientras
daba vueltas por la nave algo chocó con nosotros. Había sido un meteorito que
se desvío de su trayectoria de una forma muy impredecible. Le había dado al
tanque de combustible y también al estabilizador. Me puse muy nerviosa pensando
que iba a morir así que cerré los ojos. Cuando volví a abrirlos y miré a mi
alrededor, la nave se estaba rompiendo a pedazos, para mí todo pasaba a cámara
lenta hasta qué…
- Hola, ¿cómo estás? Veo que tienes muchos libros aquí, voy a la cocina a preparar algo de picar, ahora vuelvo!
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