-Tío, apaga la luz de una condenada vez.
-¡Ya voy joder! ¿Qué te ha dao?
-Nada, estoy cansado.
-Yo no tengo sueño.
-¡Que apagues la maldita luz!
-Va, va.
Toni apagó la luz. Apagó la maldita luz de una condenada
vez. Se revolvió en la cama auxiliar del dormitorio de su colega. El colchón no
era demasiado cómodo y su mente iba a mil por hora. Así no habría forma de
dormir.
-Manu – dijo alargando el nombre de su amigo. - ¿Estás
despierto?
-Sí Toni, estoy despierto –respondió bruscamente.
-¿Nos fumamos un canuto? Le he mangao un cogollo a mi hermana.
-Venga, va. Sí, –esta vez su tono era más suave– enciende la
luz.
Toni se las arregló para liar torpemente la mezcla de tabaco
y mariguana. No era una maravilla, no era en realidad un buen porro, pero se
podía fumar, ¿no?
-Haberlo liao tú,
tío, no te quejes. Va, enchúfatelo. –apremió a Manu. - ¿Esta buena? Mi hermana
suele pillar buena mierda, creo –dudó.
-Está buena amigo, está muy buena – ahora sonaba calmado.
-¡Pásamelo!
-Voy, voy.
-Pásamelo que es mío.
-¿Que es tuyo? ¿Qué es de quién? ¿Qué se puede poseer y qué
no?
-Vaya fumá te has pillao, ya estás con tus rayás. - Toni le arrebató el cigarrillo
y dio unas caladas.
-No son rayadas, es filosofía. Me esfuerzo en plantarla de
forma que tú alcances a entenderla. Eres un panoli.- añadió en tono burlón.
-Que te jodan.
-No te ofendas, tío. Vamos a jugar.
-¿A qué?
-Eso es lo de menos. Juguemos.
-No te pillo, pero vale, está bien. Empieza tú.
-Si tuvieras que ser un animal, ¿cuál serías?
-No sé, pero tu serías una cebra -hizo una pausa, esperaba
que Manu preguntara. No lo hizo.- porque estás to’ rayao.
Toni rió como un loco con su propia intervención, llevaba un
colocón importante. Manu le miraba
impasible desde su cama.
-Yo -retomó Manu- sería un murciélago.
-¿Una rata con alas? ¿Eso serías? Estás a tiempo de cambiar,
eh. Yo sería un tigre, valiente, fuerte, agresivo; o un camaleón, capaz de
camuflarse en cualquier lao, o no sé,
una cucaracha. Dicen que pueden sobrevivir a una explosión nuclear, ¿lo
sabías?, y que pueden vivir aunque les amputen una parte del cuerpo. –Carraspeó.-
Lo siento tío. Quiero decir… ¿un murciélago? ¿por qué?
Manu miró su pierna amputada y después la pierna ortopédica
que reposaba sobre el arcón a los pies de su cama. Toni se sintió fatal por
haberle recordado… eso. Insistió:
-¿Por qué, tío? ¿Por qué un murciélago?
La cara de Manu, que parecía descompuesta tras la metedura
de pata de su amigo, recobró brillo.
-Un murciélago porque me gustan los murciélagos. Para
empezar, la palabra: es esdrújula, siempre me han gustado más las palabras
esdrújulas, casi todas son llanas o agudas, las esdrújulas son especiales; y
tío ¿has reparado alguna vez en que murciélago es una palabra que contiene las
cinco vocales y cada una de ellas aparece exactamente una vez? Luego está el
animal: es mamífero, me identifico con eso, pero ¡puede volar! Los mamíferos no
vuelan. Además vive de noche. Habita en las entrañas de la tierra, siempre en
grupo. Y algo que me impresiona: son ciegos pero eso no les limita, pueden
verlo todo, sintiéndolo. Incluso pueden permitirse ser depredadores sin ver a
sus presas. ¡Ah! y además…- Toni ya se había quedado dormido, no lo habría
hecho de saber lo que Manu iba a decir a continuación- Y además, ya soy uno de
ellos.
Inmediatamente después de acabar la soporosa explicación que
había causado en Toni el efecto esperado apagó la luz y se abalanzó sobre su amigo, directo a
la yugular.
Adah.
Adah.
¡Menudo giro de los acontecimientos! No me lo esperaba en absoluto, la verdad. Ya me había sorprendido con el tema de la amputación, no esperaba ninguna sorpresa.
ResponderEliminarSolo tengo una pega, y es que es una pena que sea tan corto, porque dos giros tan bruscos en tan poco tiempo descoloca un poco. Yo te invitaría a desarrollarlo un poco más la próxima vez, que es muy interesante. Y eso que la atmósfera no me llamaba la atención al principio.
Enhorabuena ^^